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Así será también en la resurrección de los muertos: Lo que se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción; 43
lo que se siembra en deshonra, resucitará en gloria; lo que se siembra en debilidad, resucitará en poder. 44
Se siembra un cuerpo animal, y resucitará un cuerpo espiritual. Porque así como hay un cuerpo animal, hay también un cuerpo espiritual. 45
Así también está escrito: «El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser con vida»; y el postrer Adán, un espíritu que da vida. 46
Pero lo espiritual no vino primero, sino lo animal; y luego lo espiritual. 47
El primer hombre es terrenal, de la tierra; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. 48
Semejantes al terrenal, serán también los terrenales; y semejantes al celestial, serán también los celestiales. 49
Y así como hemos llevado la imagen del hombre terrenal, así también llevaremos la imagen del celestial.
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