Sra. Ruthie Solitario
(Bulacán, Filipinas)
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Calla, enmudece! Entonces cesó el viento y sobrevino una gran calma. - Marcos 4:39 (RVR)
Primero escuché un golpe y luego un llanto. Mi hijo de tres años había resbalado en el suelo mojado de nuestro balcón. Cuando lo recogí, vi una herida abierta junto a su ojo derecho. En la sala de urgencias, el médico dijo que necesitaría dos puntos. Mi hijo comenzó a...
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