Srta. Kaitlin Potts
(Arizona, EE. UU.)
Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes, los indecisos, purifiquen su corazón! - Santiago 4:8 (NVI)
Solía quejarme a Dios sobre personas y situaciones que no me gustaban. A pesar de ser amable con la gente que me había ofendido, me quedé amargada. No podía tener una conversación honesta con Dios porque mi corazón estaba lleno de resentimiento. Finalmente, me di cuenta de que aunque era...
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