Sra. Denise Kohlmeyer
(Illinois, EE. UU.)
Señor y Dios mío, ¡ayúdame!; por tu gran misericordia, ¡sálvame! Así sabrán que esto viene de tu mano, y que eres tú, Señor, quien me ha salvado. - Salmo 109:26-27 (RVC)
Detrás de una imagen tranquila, yo era una adolescente resentida con un espíritu amargo. Me molestaba haber nacido en una familia bastante disfuncional. Veía otras familias sanas y me preguntaba por qué la mía no era así.
Durante años después de aceptar a Cristo, incluso como joven adulta, aún luchaba...
Compartir en redes sociales