Enfocarse en lo que importa
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad,… Más detalles
Steve Harper | Leer Salmos 25:1-10
En nuestra búsqueda por vivir con esperanza, el salmista añade una pieza importante al panorama. De David aprendemos que la esperanza no es una idea amorfa. La esperanza es confianza. Y más que eso, la esperanza es confianza en Dios. El salmo comienza con esta verdad y luego David dice...
Dios, tengo esperanza por lo que eres. Confío en ti. Creo que sabes cómo quieres que sea el mundo –y mi vida en él– y confío en que estás obrando para que suceda lo que deseas. Amén.
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