Enfocarse en lo que importa
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad,… Más detalles
Shonda Nicole Gladden | Leer Salmos 100:1-5
Generalmente, nunca he sido de tolerar mucho ruido. Mientras que mi hija parece encontrar refugio tocando su guitarra y cantando con entusiasmo en cualquier momento, yo prefiero el sonido del silencio, la tranquilidad de la brisa al amanecer o, incluso, el murmullo de la lluvia ligera en una apacible tarde...
Dios del silencio, del ruido y de los sonidos intermedios, cultiva en mí una profunda apreciación por las múltiples formas en que deseas darte a conocer y ayúdame a deleitarme en la belleza del ruido gozoso. Amén.
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