Enfocarse en lo que importa
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad,… Más detalles
Heather Neal Bennett | Leer Salmos 98:1-3
La yuxtaposición de los cantos de alabanza y los cantos de lamento puede ser desconcertante a veces. Al leer los salmos por primera vez, no parece haber una voz unificada, sino más bien un ir y venir entre «¡Gracias, Dios!» y «¿Dónde estás, Dios?». Y, sin embargo, podemos ver unidad...
Dios, me alegra estar aquí contigo ahora. Amén.
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